Hemos pasado un gratisimo fin de semana en compañia de Louise, Lucas, Nicolle et Daniel. A pesar de que no pudimos darles la atencion debida, ya que tanto Odra como yo tuvimos que trabajar sabado y domingo, pudimos compartir maravillosas e insolitamente caras cenas. El viernes, tuvimos arribo a Pizzeria Giardino, donde comimos unas riquisimas pizzas de jamon y quattro formaggio, charlamos un monton (Odra me dijo que yo no paraba de interrumpir a todo el mundo, asi que cena de sabado y domingo me tuvo en silencio cuasi espectral. Es que si bien negue, negue, negue y negue, conozco a mi madre y se que herede sus genes). La cena fue razonable tanto en lo gastronomico como en lo economico. Prometi volver al lugar, especialmente porque me olvide alli el regalo que me compro Odra.
El sabado desayunamos y L&L partieron a la ciudad a hacer sus quehaceres y nosotros nos quedamos en casa haciendo los nuestros. Culminamos el dia con una picada copada, que se tuvo que cortar temprano porque Nicolle debia volver a Kuala Lumpur.
Domingo la rutina se tuvo que repetir a la fuerza: Odra tuvo mas trabajo y yo debia completar la presentacion que tuve que hacer hoy (y salio bien, para que sepan), por lo que tampoco pudimos acompañar a la pareja Rosarinostraliana. De todas formas, creo que esta vez el tramite era aun mas personal y nuestra presencia no era ameritada. Pero por la tarde nos encontramos en Arab Street, un lugar que Odra y yo no conociamos y nos resulto muy, pero muy muy lindo para ir a tomar mate. Paseamos, paseamos y paseamos por ahi, tuvimos un encuentro fortuito con el jefe de Lucas que nos invito a conocer el Fullerton, hotel star de Singapore, ex centro postal renovado con lujos y que a pesar de ciertas trabas arquitectonicas logro ser resuelto con complejidad casi quirurgica. Es una nueva rama de la arquitectura: Arquitectura Quirurgica, que por supuesto, acabo de inventar, desde el desconocimiento total que me caracteriza y me permite no reconocer un alfeizar de un balcon sin complejo alguno. La ignorancia, si es que sirve para algo, es precisamente para eso: Uno no se pone colorado cuando envia bananas, peras, cocos y fruta en general.
Y bien, hete aqui que luego fuimos a Boat Quay a comer algo y nos metimos en un restaurancito muy monono pero tampoco tanto a la orilla del rio, donde comimos un pescadito muy rico pero escaso, unos cray fish, arroz, una sopita, y un par de pavadas mas y nos sacudieron una suma exorbitante a la salida. Asi que Harvest Seafood, vete a tomar por culo con tus pescado al vapor! No volveremos a ir.
Fuera de eso, la velada troco magnifica y, Louise y Lucas esperamos encontrarnos pronto en Ho Chi Min City!
La emocion que nos embargo fue tal, que no saque ninguna foto! Recien cai en cuenta de mi error esta mañana! Habra mas oportunidades, sin duda, no es tan preocupante.