Congapur 2.0

Abril 24, 2006

La isla de los monos – Parte Dos. Monos!

Archivado en: CronicaS — congapur @ 1:31 pm

La vuelta de Gading fue de beneplacito, montados en el micro expreso con aire acondicionado el viaje de ida que nos tomo mas de cuatro horas (con obligatoria espera incluida) se hizo un paseito de poco menos de una hora. Ya la tarde estaba en su apogeo, llovia tropical y descaradamente y no teniamos mate. Optamos por volver al hotel, ducharnos y esperar que escampe para salir a conocer un poco la ciudad. La misma nos recibio con la correspondiente calidez del tropico y concluimos la noche comiendo una pizza y yendo a la cama, ya que el dia siguiente comenzaba mas temprano aun. El destino? Bako.
Aun resentidos por la experiencia anterior, y ya no dispuestos a pasar una mañana entera esperando un micro (aunque he de decir que a pesar de eso fue un buen momento), conseguimos un taxista que nos pase a buscar y nos lleve hasta la Kampung Bako. Este parque nacional no tiene acceso por ruta, entonces hay que ir hasta la terminal de Kampung Bako donde te tomas un botecito que te lleva hasta el parque. Nosotros conseguimos un bote con Herbert, un turista aleman y una pareja que no me acuerdo como se llamaban, pero que despues casi no volvimos a ver. Lo mas interesante de Bako es que es el unico (o uno de los pocos) lugar del mundo donde viven los monos proboscios, los narigones, que son originarios de esta isla. Ademas, toda la costa del parque es un bosque de manglares, que tanto habiamos visto en los documentales de la tele y finalmente pudimos caminar por entre uno (en la tele se ven mejor, mucho barro, mucho bicho).
El dia fue para nosotros muy entretenido: Caminamos casi sin cesar por unas 5 o 6 horas en busca de los monos esos, dando la vuelta completa a un circuito del parque, que era el mas adecuado para hacer porque los otros o eran muy cortos (de 1 o 2 horas) o muy largos (de 6 a 8 horas, para super trekkers! No estamos ya para esos trotes) El paseo fue terriblemente agotador, ya que el suelo de la selva es completamente irregular, solo raices y hojas que las tapan, si bien no hace un calor insoportable la humedad es palpable en el aire. Solo al minuto de entrar en la jungla (que se siente como cuando uno entra a una habitacion con el aire acondicionado prendido) estas completamente empapado. No solo eso, sino que todo el sendero es sobre un cerro, y cuando se llega a la cima del mismo, la vegetacion cambia repentinamente (exactamente de la misma forma en que cambia la decoracion de un cuarto a otro. Un paso aca, selva, un paso alla, un bosque seco de plantas bajas llamado “Heath forest”). En la busqueda de los monos narigones, y durante la larga caminata, pudimos ver no tanto bicho como el dia anterior, pero si una impresionante cantidad de plantas rarisimas, incluidas varias clases de “pitcher plants“, plantas carnivoras que abundaban en la cima del cerro. Me olvide de contarles que todo este camino lo hicimos con Herbert, que como estaba solo nos hizo compañia y estaba obstinadisimo en ver a los monos que no aparecian.
Aqui, una foto que no saque yo pero que muestra los senderos del parque: Nosotros hicimos el camino rojo, mas bien cuadrado, que da una vuelta por alrededor del centro del parque. Ese camino toma supuestamente 4 horas, pero a nosotros nos tomo 5 y media porque hicimos un desvio para acercarnos a la playa.

Sin grandes incidentes, y sin ver a los mentados monos de las narices, caminamos, caminamos y caminamos. Encotramos una viborita, muy bonita, de colores (esta estaba bien seguro que no picaba asi que la pude agarrar un poco para verla bien. Tenia una cola naranja que sacudia para imitar la cabeza y que cuando la atacaran la mordieran ahi. Una lastima que no pude sacarle fotos!) y pasado el mediodia aparecieron unas chicharras barulleras que muy facilmente opacaban esas largas siestas en Resistencia.

Cuando ya nos quedaba muy poco para completar la vuelta y volver a las cabañas, ya resignados a no ver monos pues no teniamos mas tiempo ya que el bote nos pasaba a buscar a las 4 (el ultimo micro a Kuching partia a las 5), en un claro al que se habia adelantado Herbert, nos hace una señal de que hagamos silencio. Muy despacito nos acercamos y frente nuestro, escondidos entre los arboles pero haciendo un clarisimo ruido macaco, habia un grupo de monos proboscios! Se dieron cuenta de nuestra llegada, asi que se fueron un poco mas lejos, pero asi y todo podiamos verlos entre los arboles, un grupo de alrededor de 8 monos yendo de aqui para alla. Como ya dije, volviamos resignados y habia guardado la camara de fotos en la mochila, que no me anime a sacar para no hacer ruido, asi que esos monitos quedaran en nuestra memoria nomas. Con mucha bronca por no poder sacar ni una foto, al rato retomamos el camino. Lejos estabamos de imaginar que no seria nuestro ultimo encuentro con esos animalitos!!

Apenas pasadas las 3 de la tarde llegamos a los headquarters e inmediatamente fuimos a la cantina a tomar cualquier cosa bien fresca para pasar el tiempo y descansar hasta que se hicieran las 4. Alli, en la “civilizacion” del parque, vimos un grupo de monitos muy simpaticos, y cuando ya nos volviamos para tomar el bote, decide sacarles unas fotos. Elegi uno que estaba en el pasto, a apenas dos metros mio. Me agacho, abro mi mochila, saco un paquete de galletitas que estaba antes que la camara, lo pongo pegado (pegado!) a mi, saco la camara, apunto y en ese momento el mono habia desaparecido, lo mismo que mis galletitas! Mono sotreta se pego un pique, me las afano y se trepo a un arbol en el tiempo que me tomo llevar la camara a mi ojo! Y atras del mono maldito este, se fueron todos los monos a gritarle “comparti, fiera!!” Pero el mono, minga compartir, se trepo a la rama mas alta y de ahi les hacia pito catalan a los demas. De ese barullo del arbol pude sacar muchas fotos, hasta que un mono se enojo y me vino a putear (es real!)
Pero la mayor impresion fue lo que paso despues: El mono de las galletitas, rodeado, se lanzo al escape. Se tiro del arbol y corrio con el paquete de galletitas a otro lado, perseguido por todos los demas monitos, con tanta mala suerte que se le cayeron varias galletas en la fuga. Como esta prohibido darles de comer, quise resguardar la poca civilidad que me quedaba juntandolas y tirandolas a la basura, para lo cual tenia que ganarles de mano a los monos que se tiraban de palomita sobre las mismas. Le gane de mano solo a un monito, agarre las galletas y las tire al tacho en un solo movimiento. Y que hizo el mono? En vez de ir a buscarlas al tacho (antimonos, y se ve que esto el guacho ya lo sabia), se quedo sentado donde estaba, miro el tacho, me miro a mi y se me vino al humo, gritandome como diciendo “Que hacessss? TARADO!!!” A lo que respondi con un contundente “Juiiiiira mierrrrrda!!!”, y se fue a pelearse con otro mono. Pero estoy seguro que si reculaba medio centimetro, se me tiraba encima a demostrarme que las galletitas mejor se las den a el, que si no pasan las cosas que pasan.

Y asi, volvimos al botecito, volvimos Kuching y otro dia paso. Un sabado agotador, de tal manera que despues de cenar un Nasi Ayam (riquisiiiiimo) nos fuimos a dormir a lo que nos parecio las 2 de la mañana y resulto ser las 9 de la noche.
Pero al dia siguiente nos teniamos que levantar temprano para nuestro ultimo dia en Borneo y prospecto de ver a los monos mas primos nuestros: Los Orang-Utanes! Pero eso, se los cuento la proxima…
Les dejo las consabidas fotos, y recuerden que si les hacen click pueden ver los comentarios

Abril 20, 2006

La isla de los monos – Primera Parte

Archivado en: CronicaS — congapur @ 4:28 pm

El jueves 13 por la noche nos fuimos corriendo de la oficina, porque teniamos que estar a las 8 del aeropuerto de Johor Bharu para irnos a Kuching. Por que corriendo? se preguntaran. Porque Johor Bharu (o JB) queda en Malaysia, y habia que cruzar la frontera, hacer migraciones y de ahi, ir asta el aeropuerto, y encima, en vispera de feriado. Asi que si bien teniamos 2 horas, en realidad no era tanto tiempo. Llegar hasta el aeropuerto nos tomo un tren, 2 colectivos y un taxi, y una vez en el taxi, elchofer puso el aire acondicionado en modo Artico (al punto tal que cada tanto tenia que apagarlo porque se le empañaban los vidrios), con lo que incube una especie de angina que todavia me molesta.
El viaje no tuvo mayores inconvenientes y llegamos al hotel a eso de las once la noche, para irnos a dormir inmediatamente ya que al otro dia empezabamos bien temprano.
Cuando nos levantamos y nos preparabamos para irnos, nos dimos cuenta que nos habiamos olvidado en Singapur el cuaderno donde Odra habia anotado todas las indicaciones de que colectivos tomar y en donde para llegar a cada parque nacional, asi que tuvimos que preguntar. Como ese dia ibamos a ir al parque que quedaba mas lejos, Gading (unos 100 km), preguntamos y nos dijeron “Se tienen que tomar la linea verde hasta Bau y de ahi se toman otro colectivo que los deja en el parque”. Fenomeno!, pensamos, e hicimos exactamente eso: Nos tomamos, a las 8 de la mañana, el micro que iba hasta Bau. Llegamos alli (Es un pueblo de aproximadamente 4 x 2 cuadras y una estacion de colectivos) a las 9, despues de un viaje horrible de incomodo (los micros son los que usaba Pedro Picapiedras) para mi que trataba de dormir, no tanto para Odra que disfruto el paisaje, y nos dijeron que el micro a Gading salia recien a las 11. 2 horas en Bau, donde no habia absolutamente nada para hacer mas que esperar el micro y la gente nos miraba de la forma en que solo puede mirarse a los primeros Occidentales en la zona desde Magallanes. En vez de preocuparnos, nos sentamos en el “patio de comidas” del pueblo y nos pedimos un desayuno local: Bee Goreng para mi (una especie de sopa de fideos) y un Nasi Ayam para Odra (Nasi es arroz y Ayam es pollo en malayo . Hagan las matematicas), y asi pasaron las dos horitas y nos pudimos subir al micro, esta vez, el que usaba Pablo Picapiedras, ojo, que siempre fue mas cuidadoso de sus cosas. Llegados ya a Gading, finalmente, alrededor de las 12 y media, fuimos corriendo para el parque a preguntar donde podiamos encontrar la Rafflesia, si es que habia alguna florecida. Tuvimos suerte ya que nos dijeron que habia solo una en flor (si siguen el link de la rafflesia hay mas informacion, pero les cuento que la planta, que es basicamente la flor y nada mas, tarda 9 meses en florecer y solo vive 4 dias), pero que para encontrarla debiamos salir del sendero y meternos un poco por la jungla. Nos hicieron un mapa y todo, asi que partimos confiados, aunque no teniamos mucho tiempo ya que el ultimo micro de vuelta a Kuching partia a las 4 de la tarde.

Llegamos hasta la donde teniamos que meternos en la jungla, nos metimos en la jungla, nos metimos un poco mas en la jungla, cruzamos el arroyito, pero asi y todo no pudimos encontrar la flor. Como el tiempo nos jugaba en contra y queriamos ver, ademas, otras cosas, dijimos: “bueno, sigamos camino y luego le pedimos a un guia que, previo desembolso de 20 Ringitts, nos lleve hasta la bendita flor” (no dijimos “bendita”, dijimos “puta” pero este blog debe ser ATP). Asi que seguimos caminando por los senderos de la selva, cosa muy divertida porque a cada paso que dabamos salian corriendo miles de bichos, lagartijas, insectos. A la primer lagar que vimos le sacamos un monton de fotos, pensando, tristes citadinos “Mira!! Una lagartija salvaje! Aprovechemos y saquemos fotos que nunca mas vamos a ver una!”,neee, vimos miles (Ese dia). En un momento Odra toma la delantera y luego de un trecho la siento gritar muy sofocadamente y la veo recular sin dejar de mirar para adelante! Me asuste, su grito era de una angustia genuina, pense que habia visto un cadaver o un hombre lobo o un chancho salvaje se nos venia al humo!! Comprendi, en ese microsegundo que duro la incertidumbre, que nuestra suerte estaba echada y que solo podia intentar una desesperada medida para evitar que a Odra le pase algo asi que corri a ponerme frente a ella, para darle tiempo a que vuelva corriendo a las cabañas mientras a mi me devoraba en vida el ser que la habia asustado de tal forma.
Cuando, en loca carrera, logre ver a la bestia, resulto ser una culebra cuyo espesor no superaba mi dedo meñique, y que, mientras yo buscaba un palo para sacarla del medio (estoy seguro que no era venenosa, pero tampoco soy boludo), se fue corriendo mas asustada que Odra.
Seguimos caminando, siempre para arriba, siempre para arriba, hasta que llegamos a una cascada y vimos que ya eran las dos y media de la tarde, con lo que decidimos emprender la vuelta para tener algo de tiempo para ver la flor gigante de iba.., no, la rafflesia.
Llegamos a las cabañas a las 3 (para que vean el tema subida, lo que nos tomo una hora y media hacer para arriba, lo hicimos en poco mas de media hora para abajo), en el camino se sucedieron dos hechos singulares: El primero, Odra tenia que bajar por entre unas piedras y yo la miraba desde abajo como trataba de hacerlo sin agarrarse de nada (las piedras son naturaleza, algo a lo que hasta el momento se creia que Odra le tenia alergia) y le dije “Odra! Dejate de joder y agarrate de esa piedra. Es la roca o tu vida!”. Gracias a mi voz de mando, se agarro de la piedra y a partir de ahi, lo que se dice un momento bisagra en su vida, Odra no tuvo mas reparos en agarrarse de piedras, ramas, liquenes, musgo o lo que sea. El segundo acontecimiento fue la vista de una especie de iguana que era completamente distinta a las que habiamos visto hasta el momento y que no se asusto con nuestra presencia, sino por el contrario, me hizo frente, lo que me permitio sacarle un monton de primerisimos planos…fuera de foco (encontre el boton de “primer plano” en la camara mas tarde, en el hotel). Llegamos a las cabañas, conseguimos un guia y nos fuimos corriendo a buscar la flor, ya que solamente nos quedaba media hora antes de perder el micro (y tener que pasar la noche en Gading. El guia, ducho, experimentado y sin la invalorable ayuda del mapa, nos guio directo a la flor (que estaba ahi nomas de donde habiamos buscado nosotros) y nos conto algunas cosas mas, como por ejemplo, nos mostro la “Iron wood” malaya, un arbol que da una madera durisima y hermosa para hacer muebles.
La flor muy linda, pero me quede medio decepcionado por el olor. No olia a nada! Resulta que el famoso olor a carne podrida de la Rafflesia no es taaaan asi. Depende de la especie, de la flor, del clima, de si la flor tiene ganas de oler o no. Algunas huelen, otras no. La textura de flor es plasticoide gomosa e, incluso en su interior, no tiene mayor pegajosidad, como uno esperaria. Parece una flor de plastico!
Igual estabamos muy contentos de haber visto la especie de flor mas grande del mundo! Volvimos corriendo al centro de Gading, y nos tomamos el micro de vuelta, esta vez conseguimos el expreso, que era mucho mejor y hasta tenia aire acondicionado!

Mañana les cuento lo que paso cuando llegamos a Kuching (civilizacion) y lo que nos sucedio al dia siguiente en Bako (barbarie)
y les dejo el set de fotos del primer dia en la isla de los monos.
Las fotos, por algun motivo extraño, estan al reves: Las ultimas del set son las primeras y viceversa, pero son casi las 12 de un jueves agitado y mis dos neuronas estan jugando a ver quien aguanta mas sin pestañear, asi que lo arreglo mañana. Saludos!

Abril 19, 2006

Boton de muestra

Archivado en: CronicaS — congapur @ 11:47 pm

Para Pascuas estuvimos en Kuching, en plena selva de Borneo y hay muchas cosas para contar, asi que vamos a ir por partes. Mientras tanto, como muestra que vaya un boton:

Y bueno, che! Me tenia podrido con ponerle menos mayonesa a la salsa golf!

Archivado en: CronicaS — congapur @ 11:42 pm

Abril 12, 2006

Un año

Archivado en: CronicaS — congapur @ 5:22 pm

Hoy hace un año que estamos en Singapur. Y hoy buscamos los pasajes para nuestras invernales vacaciones en Buenos Aires!

Abril 6, 2006

No se alla, pero aca…

Archivado en: CronicaS — congapur @ 10:56 am

Todos hablan de Messi, todos se impresionan con Messi, pero mi pollo para el 2006 es el Romy y parece que no me va a decepcionar…

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